El oro amplió este jueves su avance por tercera sesión consecutiva después de que la Reserva Federal reiterara un tono cauto sobre el ritmo de futuros movimientos de tipos, en línea con lo que anticipaba el mercado desde la última reunión.
El metal cotiza cerca de sus niveles más altos del año, sostenido por una combinación de demanda de bancos centrales, flujos hacia fondos cotizados y un dólar que se mantiene relativamente débil frente a la cesta de divisas de referencia.
Qué está moviendo el precio
Los operadores siguen atentos a la curva de tipos reales, que continúa siendo el principal indicador de correlación con el oro a corto plazo. Una lectura más suave de lo esperado en los próximos datos de inflación reforzaría el argumento alcista.
La plata acompaña el movimiento con una subida más moderada, mientras que los metales del grupo del platino cotizan con menor convicción direccional, reflejo de una demanda industrial todavía dispar entre regiones.
Qué vigilar antes del cierre europeo
La atención del mercado se traslada ahora a la apertura estadounidense y a los comentarios de varios miembros de la Fed programados para esta tarde, que podrían matizar el mensaje de la última reunión.