Esta semana el oro ha subido con fuerza y ya veo a mucha gente hablando de "nuevos máximos históricos" como si fuera algo garantizado. No lo es, y creo que vale la pena que hablemos de por qué.
Llevo siguiendo este mercado el tiempo suficiente para saber que los rallies que se mueven así de rápido, sin una noticia concreta detrás, suelen corregir antes de consolidar. No digo que vaya a pasar — digo que no apostaría la cartera a que no pase.
Lo que yo estoy vigilando
Tres cosas, por orden de importancia para mí: la curva de tipos reales, el resultado de la subasta de deuda de mañana, y si el dólar rompe el soporte que lleva semanas defendiendo. Si las tres se alinean, ahí sí creo que hablamos de algo con recorrido de verdad.
Mientras tanto, sigo con mi posición tal cual está. No es momento de ampliar, y desde luego no es momento de vender por pánico a perderse la subida.